INTRODUCCION

Originarios de la región de los grandes lagos del este de África ecuatorial, muchos pueblos bantúes emigraron hacia otras regiones para evitar los embates y la influencia de los pueblos hamitas, empeñados en sus guerras religiosas de conquista y expansión. Tras cruzar el continente en penosa marcha, una de esas oleadas migratorias bantúes se esparció en el área de forestas tropicales y sabanas que se extendía hasta el estuario del río Congo y las partes altas de los ríos Cunene, Cubango, Cuito, Chobe y Kasai.

Entre esos grupos estaba parte de nuestros ancestros africanos, quienes se radicaron, en algún momento de finales del siglo XIII o principios del XIV, en la región costera de lo que se corresponde aproximadamente con lo que hoy se conoce como Angola. Diremos, de paso, que Angola deriva de Ngola, uno de los principales clanes de la región, el cual, en cierto modo, es un nombre dinástico.

Esas comunidades dieron vida a una serie de formaciones estatales embrionarias, las cuales, con el decursar del tiempo, se fundieron bajo una autoridad central, si bien relativamente laxa: la del Manikongo.

La tradición oral Bakonga – nombre genérico de los inmigrantes bantúes que se asentaron en esa zona – cuenta diferentes historias acerca de la constitución de su reino. Una afirma que 9 de los sobrinos del Manikongo abandonaron el clan de su tio y cruzaron el rio Zaire para asentarse en tierras ribereñas. Fundando los 9 clanes descendientes directos del monarca. Otra en cambio, dice que Mtinu Wene, el primer Manikongo, después de mucho          guerrear, logro asentarse al sur del río Congo. Entonces distribuyo las tierras conquistadas entre sus capitanes más corajudos, que eran 9.

Nueve fue, a partir de entonces, un número sagrado para esos pueblos. En el momento en que recibían el legado real, cada uno de ellos describiría así su lealtad al rey y sus hazañas en la guerra y en la paz:

- Yo soy Ndumbu a Nzinga, planta trepadora que se enrolla en espiral. Mis ramas se anudan alrededor de todo el país.

- Yo soy Manianga, el que está sentado. Me siento en la silla y en la estera. Yo he hecho nacer a los mvembas y a los nlazas.

- Yo soy Nanga, el cojo, pero voy muy lejos. Las piedras de mi estufa son cabezas de hombre. Mi cuchara de comer es la costilla de un gran pez.

- Yo soy el  jefe Mankunku, aquel que todo lo derrumba. Yo acometi a los ndembos, a los tambores de los poderosos. Que no venga nadie a molestarme ni con el timbal ngongie ni con el tambor ngoma.

- Yo soy Ngimbi, aquel que hace crecer abundantemente todo lo que nutre y alimenta. Las madiadias o falzas cañas de azúcar que se cortan por la mañana, al mediodía nuevamente se mecen al sol.

- Yo soy Mbenza. Aquel que rompe, que corta, que hiende. No corto las cabezas de los ratones, sino las de los hombres.

- Yo soy Mpudi a Nzinga, un gran pez, pero además un halcón, que a pesar del fuego, caza por encima de la hierba en llamas.

- Yo soy Mboma Ndongo, la serpiente jiboia que deja huellas a su paso. Se arrastra por todo el Congo, por Loango. Madre que hace bien a todos los otros clanes.

- Yo soy Makaba, el que reparte las tierras, pero las leyes de esas tierras quedan en mis manos, en mi poder.

El núcleo del reino del Manikongo, incluyendo la porción administrada directamente por él a través de una compleja red de jefaturas, estaba al sur del estuario del río Congo, circundado por el Atlántico y los ríos Congo, Cuango y Dande. Su Capital era Mbanzakongo, el moderno San Salvador del norte de Angola. Acotamos que mbanza es el término que designa la tumba del ancestro fundador de una aldea. Equivale, por derivación, a aldea principal y toma el nombre de su fundador. Mbanzakongo debe ser, pues, el sitio de enterramiento del fundador de la primera aldea que se asento en el área.

Alrededor de ese nucleo había grupos de estados más pequeños, parte del mismo complejo, en el sentido de que habían sido sometidos por los bakongos, pero cuya lejanía del centro les permitia un grado no desdeñable de autonomía, si bien acataban la supremacía del Manikongo. Los Tratadistas del siglo XVII coinciden en que los mas importantes entre esos estados eran los de Ngoyo, Kakongo y Loango, en la costa atlántica al norte del estuario del río Congo, agrupados mucho mas tarde bajo el nombre de Cabinda; el área conocida como Matamba, a caballo sobre el valle del río Cubango al sureste, y la región de Ngola, que abarca varias riberas del Kwanza, y que hoy es la mayor parte de la porción central de Angola.

PALO MAYOMBE Y SUS RAICES EN AMERICA

 África, tierra mística llena de vida, sabiduría, humildad, amor, clamor y fe, tierra donde se dice que empezó la vida misma, llena de misterios que encierran una gran incógnita para el resto del mundo.

Los historiadores de todas las culturas, han escrito a cerca de sin fin de temas, pero poco sobre las culturas indígenas de África, sobre sus credos y costumbres religiosas. De ahí la falta de información que tenemos sobre nuestra madre África.

Hablemos un poco sobre la cultura Bantú, sobre el legado que nos dejaron esos negros traídos a América en cautiverio, despojados de sus bienes, raíces, familia y costumbres. Pero no de lo más importante que tenían: sus creencias, su humildad, su sapiensa de la vida y comprensión de la misma, su sapiensa sobre la naturaleza y sus energías.

La primera referencia de negros traídos como esclavos que tenemos en tierras americanas fue en 1.503. En ese año fueron traídos esclavos en una embarcación llamada La Enriqueta, bajo el mandato del rey de España.

Este había dado la orden de no traer a las indias a esclavos moros, judíos o herejes, pero si a todo esclavo nacido o tomado por el poder cristiano.

Este barco llego primero a lo que hoy en día es puerto rico. Luego paso a republica dominicana y Haití. Después a Cuba. Termino su periplo en Colombia y Venezuela.

Al pasar de los años cada vez eran más los barcos negreros que traían a estas tierras esclavos de zonas como: del sur, Senegambia y guinea-bissau: trajeron jelofes o joletes, mandingas, bañoles, biafaras, biolos, brames, nalús, yorubas.

Del occidente, zapés, terranovas, carabalíes, zembas, ewes.

Del centro, Congo, guinea, angolas, congos, enchicos, mozambiques, m`bundus, ashanties, luangos, maleabas, cabindas, nagos, n`builas, etc., etc.

Entre 1.526 y 1.530 se instala el primer cabildo de negros de Santi espíritu, en Haití. Este cabildo fue disuelto de inmediato por la capitanía general de gobierno.

En esa misma época, se forma secretamente los cabildos Congo real y santa clara en cuba.

Posteriormente hubo 200 años de persecución en contra de los negros ya esclavos y su organización.

De los grupos étnicos y subgrupos llegados a estas tierras, tenemos una gran variedad del grupo lingüístico bayombe y del grupo lingüístico luango. Ellos traían consigo su culto ancestral, pertenecientes al credo nkisi maluango o malongo, que en lengua bantú significa espíritus o prendas secretas. Cada uno trajo una rama o línea de credo diferente.

El primer grupo lingüístico, bayombe, trajo consigo lo que se conoció como mayombe o moyombe que quiere decir mi bandera, creencia, jefe supremo, gobernador, magistrado, entre otras.

El segundo grupo lingüístico, luango, trajo consigo lo que se conoció como chamalongo, esta expresión religiosa tiene su raíz en los cultos de origen bantú, termino con que la etnología occidental reunió bajo una misma denominación a la comunidad de los pueblos del África oriental, central  y austral que hablaban esa lengua en cualquiera de sus variantes.

La regla conga tiene como rasgos característicos la vinculación con las fuerzas de la naturaleza, y a los espíritus de los ancestros.

Palo Mayombe, esta regla fue el resultado inicial de los credos bantúes en la sociedad cubana. De allí surgieron, con la iniciación de los criollos, otras vertientes como la brillumba o viyumba al finales del siglo XVIII y a principios del siglo XIX y la Kimbisa del santo Cristo del buen viaje organizada en el siglo XIX por Andrés Facundo de los Dolores Petit.

El centro de la ceremonia en este credo es la nganga, recipiente donde se supone se encuentra en nfua (alma)  de un nfuiri (muerto) que se ha puesto de acuerdo con el iniciado a través de un pacto quien los alimenta a ambos.

La posesión de una nganga o prenda junto a la posibilidad de emplearla sin limitaciones es el elemento que distingue a la máxima jerarquía de esta expresión,  el Tata, quien puede realizar ceremonias de de kimba o nkimba.

El mayombe es la práctica que se conserva más pura; es también la más primitiva. Se basa en el trato directo con el nfuiri. Este le habla a la prenda en lengua, en susurro, suavecito.

Conserva la más intima comunicación entre la nganga y su amo. Los mayomberos se consideran recatados, celosos de sus prácticas, secretos y misterios. Estudian con gran detenimiento a sus posibles ahijados, quienes tardan años en adiestrarse en el mundo mágico de esta vertiente. Suele decirse que los mayomberos trabajan solo con prenda judía, pero esto es falso en nuestras épocas. La verdad es que el mayombero tiene en su nganga todos los misterios de la tierra. Su nganga esta en güiras, en tinajas de barro, en muñecos de madera o en luceros.

Su ntuan (biblia) es de forma oral, basada en cuentos y leyendas. Transmitido por los tatas.

Chamalongos: de ellos no hay mucho que hablar, porque fue exterminada en sus comienzos. Solo nos queda decir que su guía espiritual es un espíritu de gran complejidad y mística, que sus ngangas iban colgadas del techo y le llamaban buombas. Su culto radica principalmente en la incorporación de nfuiris a lo que llamamos perro de prenda. Solo montaban en sus prendas a sus familiares. Eran los espiritistas del palo. Su nombre original significa xiamo: muy fuerte, y longo: oriundo de tierra loanga.

Brillumba o viyumba: viyumba, significa dos cabezas, referido a dos creencias. Esta rama se formo aproximadamente entre los años 1.780  y 1.800, cuando se dio la ley de que los esclavos podían comprar su libertad y seguir trabajando para sus patrones pero sin tanto castigo. Por esto en los cabildos comenzaron a recoger plata. Un grupo de mayomberos expusieron ante los viejos del cabildo de Cienfuegos la propuesta de iniciar a criollos que estuvieran en la osha y que ya habían sido liberados, también que se les cobrara, puesto que ya ganaban algunas pesetas. El cabildo se negó a esto alegando la necesidad de preservar los secretos. Entonces este grupo decidió abrirse y formar un nuevo N`so, ya que en el mayombe todos los que nacen de un tronco se mantienen pegados a él. El rasgo principal de los viyumberos consiste en la fusión entre el nfumbe y el culto a las deidades de la osha. Las cuales reciben, de acuerdo al ritual palero, su correspondencia en objetos materiales y piezas de la osha que van en la nganga.

Trabajan muy parecido a los mayomberos, pero se diferencian de estos por el uso de n`cobos. Los mayomberos usan 4 chamalongos con los que consultan y los viyumberos usan 4 caracoles para consultar con el nfuiri y los chamalongos quedan en segundo plano pero no menos importante, que toman el lugar de las vistas de coco para hacer preguntas menos profundas y consultas menos extensas.

Sus mambos y rezos están mezclados con el lucumí y el castellano. Este fenómeno se llama bozal. Aunque no todos están unidos por un N'so en un cabildo. Otros una vez que se juran se independizan.

 

 

Algunas de las casas que se dividieron del mayombe, quedando una parte de un lado y otra parte en la brillumba fueron:

Batalla grande.

Vence batalla.

Sacara empeño.

Careampemba lukankasa media noche.

Campo oscuro patmpemba la madrugada.

Kimbisa y kimbisa del santo Cristo del buen viaje.

Históricamente, las practicas de la regla conga o mayombe han recibido, por desconocimiento de la población, el calificativo de "brujería", opinión que evidencia entre los no informados, sobre-posición del componente mágico de esta expresión religiosa al resto de los elementos que lo identifican. La magia es solo el medio por el cual el iniciado equilibra las fuerzas del bien y del mal y evita cuanto frene el desarrollo normal de su vida diaria.

Aquí encontraras muchas soluciones a problemas no comunes y que no pueden ser resueltos por otros medios.

El palero es la máxima expresión del ser, la naturaleza y la verdadera magia de la vida, utilizando sus recursos para el desarrollo total y pleno de la felicidad y de los suyos.

Por tal razón, muchos y grandes famosos artistas, atletas, políticos, empresarios, y profesionales renombrados en cada una de sus distintas y muy diversas especialidades, acuden y son asistidos frecuentemente por n`ganguleros en todas las partes del mundo, llegando incluso hasta a iniciarse, ya que esto no interfiere de ninguna forma con el desarrollo normal de su vida y actividades.

A diferencia de la santería u otras religiones afro, no todos pueden ser  paleros puesto que, a diferencia de estas, solo los nkisi eligen los afortunados a transitar el mundo del palo.

Salam Alekum Mo Nsambi Akutare To Lo Mononon`Sambi.